El Barómetro de Confianza en el Transporte en Autobús 2025 de Getronics explora por qué, a pesar de las grandes inversiones en flotas más ecológicas, millones de asientos de los autobuses del Reino Unido siguen quedando vacíos. Basado en una investigación realizada con 2.500 residentes del Reino Unido, revela cómo la geografía, la percepción, la seguridad, los precios y la tecnología determinan la actitud real de la gente hacia los viajes en autobús. El informe muestra dónde se está perdiendo la confianza, qué dicen los pasajeros que les haría volver a subir a bordo y cómo una tecnología inteligente y centrada en el pasajero puede convertir los autobuses en un verdadero motor de sostenibilidad y crecimiento.
El sector del transporte en autobús en el Reino Unido sigue afrontando un panorama complicado. Fuera de Londres, el número de pasajeros se mantiene un 9% por debajo de los niveles anteriores al COVID, con un 15% menos de kilómetros recorridos en autobús desde 2019.
En un intento por conseguir que la gente vuelva a subir al autobús, tanto el gobierno como los operadores privados están apostando al máximo por la sostenibilidad. A comienzos de este año, se asignaron 37,8 millones de libras adicionales a través del programa Zero Emission Bus Regional Areas (ZEBRA) para ayudar a financiar 319 nuevos autobuses ecológicos en todo el Reino Unido.
Pero aunque las flotas más ecológicas son esenciales, su impacto será limitado si no vemos que más gente opta por viajar en autobús. La verdadera oportunidad no está solo en electrificar los vehículos, sino en transformar la experiencia de los pasajeros, haciendo que los viajes sean más sencillos, seguros y fiables.
Los autobuses siempre han sido una parte vital del ecosistema de transporte británico. Conectan ciudades y pueblos, apoyan las economías locales y ofrecen un servicio esencial para millones de personas que dependen del transporte público cada día. Sin embargo, a pesar de su importancia social y medioambiental, para muchas personas el autobús ha descendido en la lista de medios de transporte preferidos. El Barómetro de Confianza en el Transporte en Autobús de Getronics analiza por qué.
Basado en una investigación realizada entre 2.500 residentes del Reino Unido, examina lo que la gente piensa realmente de los autobuses hoy en día: con qué frecuencia viajan, qué les detiene y qué podría hacer que volvieran a subir a bordo. Además, analiza el papel de la tecnología en la configuración de ese futuro y revela que, si bien la sostenibilidad es importante, la confianza, la información y la experiencia de los pasajeros son la clave para que el Reino Unido vuelva a subirse a bordo.
La situación del sector del autobús

El autobús sigue siendo uno de los medios de transporte más disponibles, pero su uso varía considerablemente, incluso entre quienes tienen acceso directo a las rutas de autobús.
Nuestro estudio muestra que el 54% de los británicos coge el autobús menos de una vez a la semana. Fuera del área metropolitana de Londres, esa cifra se eleva al 59%, lo que pone de manifiesto la brecha existente entre la extensa red de transportes de la capital y el resto del Reino Unido. Para más de una cuarta parte de la gente, el 28%, el autobús es algo a lo que se suben sólo una vez cada seis meses o menos, y el 17% de los británicos dicen que nunca cogen el autobús en absoluto.
Son muchos asientos vacíos y una oportunidad aún mayor.
A pesar de las importantes inversiones en flotas limpias e iniciativas tarifarias en algunas regiones, el uso no se ha recuperado por completo hasta los niveles anteriores a la pandemia. Sin embargo, bajo estas cifras se esconde una historia más matizada, determinada por la geografía, la percepción y la tecnología.
Un país de contrastes
En el área de Londres, la gente utiliza el autobús una media de 142 veces al año, unas tres veces por semana. En cambio, los pasajeros del suroeste y de Gales toman el autobús 49 veces al año, aproximadamente una vez a la semana.
No se trata sólo de geografía: la cultura local, el precio de los billetes y la percepción de la fiabilidad determinan el comportamiento. En Londres, una tarifa única y un sistema de transporte integrado hacen que los viajes en autobús sean previsibles y asequibles. En otros lugares, la historia es menos sencilla.
En las Midlands Occidentales, el 29%, en las Midlands Orientales, el 28%, y en el Sureste, el 27% de los encuestados afirman que las tarifas son demasiado caras. Este es el principal factor disuasorio de los viajes en autobús en estas zonas, aparte de los problemas de fiabilidad.
En Londres, la gente coge el autobús unas 99 veces al año (aproximadamente dos veces por semana), pero en Bristol, esa cifra se reduce a sólo 48. Es un recordatorio de que, incluso en las grandes ciudades, donde la densidad de población y la demanda de viajes son altas, la frecuencia de uso no está garantizada. Hay algo más allá de la geografía o la asequibilidad que determina el comportamiento.
Cuando se les pregunta con qué frecuencia utilizarían el autobús si una ruta adecuada cubriera sus necesidades de desplazamiento habituales, los londinenses vuelven a encabezar la tabla, afirmando que viajarían en autobús unas tres veces por semana o 172 veces al año. En Gales, la media desciende a 74 veces al año, lo que demuestra que incluso cuando existe la infraestructura, persisten otras barreras.
Uso medio anual del autobús por región, para los que tienen acceso a las rutas locales

Matices regionales
En Escocia, existe una clara relación entre la conciencia ecológica y la apertura al transporte público. El 63% de los habitantes de Edimburgo afirma que sería más probable que cogieran el autobús si la flota fuera más ecológica, frente a sólo el 37% en Cardiff.
La percepción de la seguridad también varía. En Londres, el 63% de los encuestados afirmaron que sentirse más seguros les haría más propensos a utilizar el autobús, mientras que en Gales, solo el 28% estaba de acuerdo.
La confianza y el optimismo son mucho mayores en las regiones con mayores inversiones en integración del transporte. En Edimburgo, el 58% de los residentes afirman que es probable que utilicen el autobús más a menudo en los próximos 12 meses, mientras que en Londres el 55% y en Manchester el 54% dicen lo mismo. En Sheffield, esta cifra desciende al 31%. Cuando existe un transporte unificado, la confianza es la consecuencia.
El factor de sostenibilidad
La gente sabe que los autobuses son una opción más respetuosa con el medio ambiente, pero esto no se traduce automáticamente en pasar a la acción. Solo el 20% de los encuestados afirma que su modo de transporte diario actual es más sostenible que el autobús; sin embargo, la mayoría sigue eligiendo otros modos de transporte para sus desplazamientos diarios.

La mitad de los encuestados en el área de Londres (53%), las Midlands Orientales (50%), el Noroeste (50%) y el Este de Inglaterra (48%) están de acuerdo en que viajar en autobús es más sostenible que su trayecto habitual. A pesar de ello, cuando se les pregunta por las mejoras ecológicas, sólo el 51% de los británicos afirma que sería más probable que utilizaran autobuses si la flota fuera más ecológica, como el uso de vehículos eléctricos o de hidrógeno.
Es una señal alentadora para los operadores que invierten en tecnología de bajas emisiones. Pero también demuestra que la sostenibilidad por sí sola no basta. La decisión de viajar en autobús depende de mucho más que de la reducción del impacto ambiental.
¿Qué frena a la gente a la hora de elegir el autobús?
Cuando se les pregunta por qué no cogen el autobús más a menudo, los encuestados destacan una serie de obstáculos. Los diez principales son:
- Los autobuses suelen retrasarse o no llegar a tiempo (30%) T
- La duración del trayecto en autobús es demasiado larga (30%) T
- Los autobuses suelen ir abarrotados (24%) T
- Los billetes de autobús son demasiado caros (22%)
- Falta de información fiable sobre horarios o rutas (15%) T
- La experiencia física de viajar en autobús es incómoda (15%)
- No tienen fácil acceso a los servicios de autobús en su lugar de residencia (12%)
- Los autobuses no conectan bien con otros transportes (11%) T
- No se sienten seguros en los autobuses (8%) T
- Falta de funciones a bordo como Wi-Fi o carga USB (7%) T
El 70% de estos problemas pueden mejorarse directamente mediante la mejora de la tecnología. Esto demuestra que donde la confianza va a la zaga, la tecnología puede ir por delante.
NOTA: Todos los factores que aparecen en la T pueden superarse con la tecnología.
El punto de inflexión tecnológico
Los británicos tienen claro lo que quieren de las empresas de autobuses, y gran parte de ello pasa por utilizar la tecnología para que los viajes sean más transparentes, previsibles y agradables.
El 69% de las personas nos dijeron que las empresas de autobuses podrían introducir cambios tecnológicos que les animarían a usar más el autobús o que mejorarían su experiencia de viaje.
Es decir, más de dos tercios del Reino Unido estarían más dispuestos a coger el autobús si se emplearan medidas tecnológicas para mejorar la experiencia de los pasajeros. Se trata de una gran oportunidad, no solo para que los operadores de autobuses llenen sus plazas, sino para que el Reino Unido alcance sus objetivos de cero emisiones netas.
La tecnología no sólo mejora la comodidad. Es lo más importante que pueden hacer los operadores para que la gente vuelva a viajar en autobús. Cuando los pasajeros se sienten informados y en control, están mucho más dispuestos a elegir el autobús frente a otras formas de viajar.
Los encuestados nos dijeron que los tres cambios más impactantes serían:

Este ansia por la mejora digital también afecta a varias generaciones. Los grupos más jóvenes son los más entusiastas, con un 86% de los jóvenes de 16 a 24 años y un 88% de los jóvenes de 25 a 34 años que afirman que una mejor tecnología les animaría a utilizar más los autobuses; sin embargo, incluso entre los mayores de 55 años, el 51% está de acuerdo.

La tecnología no sólo mejora la comodidad. Es lo más importante que pueden hacer los operadores para que la gente vuelva a viajar en autobús. Cuando los pasajeros se sienten informados y en control, están mucho más dispuestos a elegir el autobús frente a otras formas de viajar.
Confianza de los pasajeros
La confianza en el transporte no sólo tiene que ver con la seguridad o la protección de datos. Se trata de fiabilidad. Los pasajeros necesitan saber que el autobús llegará cuando se espera, que las tarifas son justas y que la información es exacta.
En nuestras entrevistas, los pasajeros hablaron a menudo de incertidumbre. Como dijo un viajero: "Cuando el autobús funciona, es estupendo. Pero a menudo llega tarde y no hay forma de saber cuándo llegará o si estará abarrotado cuando lo haga. No es un riesgo que quiera correr en mis desplazamientos".
La tecnología no puede resolverlo todo, pero puede ofrecer la responsabilidad que buscan los pasajeros. El seguimiento en tiempo real, el mantenimiento predictivo, la coordinación automatizada de la flota y las aplicaciones precisas para pasajeros pueden ayudar a recuperar la confianza.
Cuando los pasajeros pueden confiar en que el servicio hace lo que dice, esa confianza se extiende a la marca y al operador que la respalda.

Qué significa esto para los operadores de autobuses
Para los operadores, las implicaciones de esta investigación son tanto prácticas como estratégicas.
- Inversión en tecnología orientada al pasajero, no sólo en sistemas de gestión. La información en tiempo real, las herramientas predictivas y las actualizaciones claras del servicio generan confianza día a día.
- Integración de varios tipos de transporte. Los pasajeros quieren planificar viajes completos, no sólo rutas de autobús. La colaboración entre el autobús, el ferrocarril y los proveedores de transporte local fomentará la fidelidad a largo plazo.
- Comunicación con fiabilidad. Cuando se produzcan retrasos, es preciso ser transparente y asegurarse de disponer de información actualizada en tiempo real.
La oportunidad está clara. El deseo de un cambio impulsado por la tecnología existe en todos los grupos de edad y en todas las regiones. El siguiente paso corresponde a los operadores.
Conclusión: la experiencia del pasajero es lo más importante
Los autobuses son los caballos de batalla silenciosos del sistema de transportes del Reino Unido. Mantienen conectados pueblos, ciudades y comunidades y ofrecen una oportunidad única para reducir la huella de carbono de la nación... si tan solo más gente decidiera subirse a bordo.
El Barómetro de Confianza en el Transporte en Autobús de Getronics pone de manifiesto la frustración del público ante la tecnología obsoleta que sustenta los viajes en autobús. La gente quiere utilizar los autobuses más a menudo, pero la prioridad debe ser mejorar la experiencia de los pasajeros, y la tecnología es fundamental para conseguirlo.
Desde información precisa en tiempo real y una planificación de viajes más sencilla hasta una mejor comunicación y servicios más fiables, las mejoras tecnológicas pueden hacer que los viajes en autobús sean más rápidos, seguros y predecibles.
El destino está claro: una mejor experiencia de los pasajeros significará autobuses más llenos.
Metodología
La investigación cuantitativa fue realizada por Censuswide entre una muestra de 2.500 residentes en el Reino Unido en octubre de 2025. Censuswide acata y emplea a miembros de la Sociedad de Investigación de Mercados y sigue el Código de Conducta de la MRS y los principios de ESOMAR. También es miembro del British Polling Council.
Getronics llevó a cabo una investigación cualitativa que incluyó entrevistas individuales en profundidad con cinco residentes del Reino Unido que utilizan o tienen acceso a las rutas de autobús locales.


