Actualmente existen tres motivos por los que las empresas están planteádose la integración de sus redes de voz y datos. En primer lugar está la reducción de costes, una prioridad para cualquier ejecutivo, en segundo lugar la mejora en la comunicación y la productividad de los empleados, y por último por las aplicaciones novedosas que pueden implementarse que, sin duda, mejoran la comunicación con sus clientes.
Migrar a una red convergente reduce significativamente el Coste Total de Propiedad (TCO), y los costes gestión y actualización, permitiendo que los recursos y el personal de IT se dedique a tareas estratégicas de negocio.
Una red convergente puede ayudar a su empresa a identificar nuevas formas de generar ingresos, reducir costes operativos, incrementar la flexibilidad en la organización y generar una ventaja competitiva sostenible, además de reducir los periodos de implementación de nuevas aplicaciones.