Las organizaciones deben poner a disposición de sus clientes un punto de contacto a través del que transmitir sus necesidades. Además, estos centros deben ser bidireccionales y además de permitir que los clientes contacten con organización deben ser generadores de negocio.La era digital ha permitido que las organizaciones recojan multitud de datos sobre sus trasacciones, pero todos eso datos no tienen ningún valor si no se transforman en información susceptible de ser analizada.