Dentro de un contrato de Business Process Outsourcing, el cliente cede al proveedor del Outsourcing la gestión de un proceso de negocio, y éste se hace responsable de los resultados operativos de dicho proceso. En este sentido cabe destacar la tendencia a la externalización de áreas como los Recursos Humanos o las Finanzas, consideradas importantes pero no "core" del negocio.
Dentro del campo de los BPOs es destacable la externalización de ámbitos específicos en los que el proveedor del outsourcing proporcione una capacidad y conocimiento del negocio del cliente contrastados (gestión de aplicaciones verticales como los medios de pago en entornos financieros, por ejemplo).
A diferencia del caso de NDOs, en que las capacidades requeridas son fundamentalmente técnicas y de gestión de procesos TIC, el proveedor de BPO debe proporcionar un conocimiento profundo del negocio del cliente, de su estrategia y de sus procesos de negocio, que le permita diseñar la matriz de delegación con la solución mas eficiente.